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Jesús Gallego, actor protagonista de la película ‘Pozoamargo’

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Un artista dedicado a la pintura, vecino de Pozoamargo y llegado desde Madrid hace varios años. Ese es Jesús Gallego, el actor que encarna al personaje principal de la película ‘Pozoamargo’. El film ganador del premio a la mejor película de la sección ‘Las Nuevas Olas’ en el Festival de Cine Europeo de Sevilla, dirigido por Enrique Rivero, fue rodada en el pueblo de la Manchuela Conquense durante los últimos meses del año 2014, y estrenada durante el mes de noviembre de 2015 en el Festival de Cine Europeo de Sevilla.

Gallego es nuevo en la gran pantalla, pero aún así ha recibido halagos sobre su actuación, interpretando a Jesús junto a Natalia de Molina.

La Manchuela al Día: ¿Cómo fue el momento en el que le dicen que la película ha ganado el premio a la mejor película de la sección ‘Las Nuevas Olas’ en el Festival de Cine Europeo de Sevilla? ¿Qué sintió?

Jesús Gallego:Pues el caso es que el día que se estrenó en el Festival yo me metí entre el público para ver las reacciones de la gente, y cuando terminó, por intuición pensé que iba a ganar.

Además, creía que los premios se decidían en la gala de clausura, pero resulta que había una rueda de prensa sobre las 10 de la mañana y de buenas a primeras me llamó un amigo dándome la enhorabuena y diciéndome que la película había ganado el premio. La sensación de ese momento es de mucha felicidad, estaba muy contento, pero sobre todo por ellos. Probablemente sea la película de más bajo presupuesto que se ha presentado en el Festival de Sevilla este año, o de las más bajas, y que la historia en sí pueda superar la calidad de otros presupuestos más altos me parece maravilloso.

Aunque yo estaba muy contento por mi mismo, estaba más contento aún por ellos, por el pueblo y por el equipo de rodaje. Y el pueblo, ellos también se han volcado y han estado a disponibilidad de lo que se ha necesitado, que aunque es un pueblo pequeño había veces que había que cortar la calle, ocupar el bar…

L.M.D.: Cuéntenos algo de la película, dicen es dura…

J.G.:La película es una historia muy dura sobre este personaje que yo encarno. Él mismo se ha creado una culpa porque cada uno tiene una opinión sobre él.

Hay escenas muy fuertes de este hombre, de la angustia, del dolor, de lo que es capaz de hacer… no me gustaría descubrir nada; solo decir que es un drama muy interesante y que ha recibido muy buenas críticas.

L.M.D.: ¿Qué puede contar sobre su personaje?

J.G.:Durante la película se ven tantos paisajes tan hermosos y ver a ese personaje rodeado de tanta belleza diariamente, pero sin darse cuenta por estar tan metido en sus problemas… perdiéndose lo que hay  a su alrededor, la vida… Cada día es diferente… Hay gente que nunca levanta la cabeza para mirar al cielo…

En el tráiler hay una frase: “todos tenemos una sombra y lo mejor es llevarse bien con ella”. Creo que hay que conocer esa sombra porque esa sombra se hace de todas esas cosas que se ocultan, de cosas que te dicen que no se hace, eso no se debe… Son cosas que se van escondiendo y llega un momento que te atormentan… por eso creo que hay que llevarse bien con esa sombra.

El personaje es un retrato de muchos de nosotros. Este personaje nunca ve la vida que le rodea, está metido en su mundo y la vida continua, hay que dejar de ver la vida desde lejos y meterse dentro y vivirla.

Hay una frase que me queda de él: “No merece la vida tanto la pena si no que merece la alegría”. Es una reflexión.

L.M.D.: Esta ha sido la primera vez que actúa, ¿no es así?

J.G.:Si a nivel de gran pantalla. Estuve viviendo en una comunidad y allí, a nivel interno, teníamos creada como una compañía de teatro y grabamos alguna película, a nuestro nivel, por supuesto, pero todo se quedaba a nivel interno.

Pero es totalmente diferente, para la gran pantalla es todo más intenso…

L.M.D.: ¿Y cómo llega al casting de Pozoamargo?

J.G.:No hubo casting para mí. Yo conocí al director, Enrique Rivero, entre el 2000 y el 2002. Él ni estudiaba cine en aquel entonces. Nos conocimos en Pozoamargo. Él ya venía con la decisión de estudiar cine y se fue con la idea y habiendo empezado a escribir el guión de Pozoamargo. Podríamos decir que es su ‘ópera prima’.

Después nos hemos seguido viendo y él nunca me dijo nada. Pero el caso es que ya vio en aquel guión a Jesús, el personaje de la película, y hace tres años me presentó el proyecto diciéndome que empezó a escribir el guión y que siempre había sido yo el protagonista, que siempre había sido Jesús, y que siempre había visto mi cara cuando lo escribía. “Se llama Jesús porque siempre has sido tú”, me dijo. Me preguntó si quería ser el protagonista y en seguida le dije que si.

L.M.D.: ¿Y que se siente al ser el protagonista de la primera película en la que actúa?

J.G.:Me ha gustado tanto la experiencia, el haber trabajado, haber conocido este mundo, a la gente… No tengo un ego especial por haber sido el actor principal… no sabría qué decir… Tengo más referencia por lo que la gente me dice que por lo que pueda decir yo.

Me siento feliz, pero no por ser el actor principal, si no por haber formado parte de este proyecto.

L.M.D.: ¿Qué se siente al actuar junto a Natalia de Molina?

J.G.:La conocía por su trabajo y al principio intimida un poco, pero fue todo lo contrario. Ella fue muy amena e hizo que todo fuese muy bonito y fácil. Compenetramos enseguida.

Su forma de trabajar es totalmente diferente a la mía, ella es una artista y va a ser de las grandes.

L.M.D.: ¿Hubo gente del pueblo como extras?

J.G.:Si, incluso hubo algunos que vinieron a Sevilla a ver el estreno y luego me decían: “tengo que verla más veces porque estas viendo la película y te fijas en que sale este o el otro, y que esa es la carrasca de no se donde…”. Vas identificando las olivas de el otro vecino… (risas).

L.M.D.: ¿Alguna anécdota del rodaje?

J.G.:Un montón. Recuerdo que un día tenía las cámaras casi en acción, y me puse a hablar yo solo a la cámara. Me puse a hablar de mis cosas a la cámara y les anuncié que iba a tener un bebé. De pronto todos me vinieron a abrazar, a felicitar…

Hay otra anécdota; vino un hombre a colaborar de extra y en una de estas le sonó el teléfono, lo cogió y se puso a hablar: “que estoy rondado un película”. (Risas) “Que no joder, que estoy rodando, que no puedo hablar ahora”.

Yo deseando que no dijesen acción porque estaba llorando de la risa. Fue una escena muy buena.

L.M.D.: ¿Se grabó completamente en Pozoamargo?

J.G.:Hay una pequeña parte que se grabó en México, pero se grabó casi íntegramente en Pozoamargo, con alguna escena en los límites de Sisante o Casas de Haro…

L.M.D.: ¿Cuánto duró el rodaje?

J.G.:Estuvo fraccionado; grabamos aquí en época de vendimia, luego fuimos a México, y después esperamos a la oliva en diciembre. Todo en conjunto se nos iría un mes y medio o dos. Eso en cuanto al rodaje, pero luego ellos han tenido más tiempo de preparación, de búsqueda de localizaciones… Pero con las cámaras en acción fue un mes y medio o dos.

Y tras el rodaje, la postproducción ha durado casi un año.

L.M.D.: ¿Ha cambiado tu vida desde que se ha estrenado la película? ¿Te paran ya por la calle?

J.G.:No. En Sevilla si. Iba a ver otras películas y al salir me pararon dos veces por la calle preguntándome si era el actor de Pozoamargo. Era gente que iba al festival y por eso me reconocieron.

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