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Sobre la verdad y la veracidad

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Puede que no sepamos lo que es la verdad absoluta o la total, pero si creemos conocer en un tema o una cuestión cual es la afirmación o enunciado más verdadero o menos verdadero. Lo que nosotros creemos sinceramente, que puede que estemos equivocados o acertados, en mayor o menor medida. Esta es la cuestión, intentar averiguar en qué escala o nivel de cero a idez de error o verdad te encuentras en ese tema. Realicemos algunas catas en este tema o cuestión que puede ser ilimitado.

– El ser humano tiene el deber y el derecho de decirse a si mismo la verdad, o el mayor grado de verdad posible en cada uno de los temas o cuestiones o enunciados. Porque la verdad es como una montaña o una escalera, a más verdad mejor será para nosotros mismos y para los demás.

– Ciertamente, por prudencia o por respeto o por evitar un mal mayor, no siempre, a no ser por imperativo legal o imperativo moral grave, se debe decir toda la verdad, pero no se puede expresar el error o la mentira, sabiendo que es error o mentira. Es decir, el dilema de Kant, “estamos obligados a decir la verdad, no el error o la mentira, pero no siempre tenemos que expresar la verdad, podemos callarnos o silenciarnos”. ¿…?

Algunos pensarán que esta aptitud es demasiado prudente o débil o pusilánime. Pero cuándo dialogamos sobre un tema, el tema es abstracto, pero los casos posibles pueden ser ilimitados o casi infinitos…

– El ser humano piensa y conceptualiza y siente y desea y actúa con entidades psicológicos mentales, si estas son verdaderas o erróneas o falsas o mentiras, esto puede influir en mayor o en menor grado, en uno mismo, en los cercanos, en los lejanos, en los presentes y en los del futuro, según diríamos la capacidad de difusión de las ideas de unos individuos u otros.

Engañar o mentir o falsear la realidad, sabiendo que es falsa o es error, otra cosa es que uno esté equivocado, y formule un error, pero creyendo que es una verdad, tiene o puede tener enormes consecuencias negativas en los demás.

– Multitud de errores o desaciertos, a y en muchos campos de la existencia, parten de errores o de no-verdades sobre docenas o cientos de temas o cuestiones, que nos afectan a nosotros mismos, o que afectan a los demás.

– El ser humano tiene una obligación y un derecho, entre otros, según su capacidad, según su situación, según su preparación y según otras circunstancias, a y en todos los temas, ir perfilando sus opiniones o ideas o conceptos o hechos o prácticas de tal modo, que vaya intentando aumentar la verdad o la realidad de la verdad.

– La verdad podríamos definirla o describirla, en esa interacción entre el sujeto-cuerpo-mente del mismo sujeto, una cultura o conjunto de conocimientos o datos sobre ese tema y en general, y la realidad u objeto que se quiere analizar o valorar.

Algo así: V = S . Cc . R.

Es decir la verdad o acercamiento a la verdad o al error es la interrelación o función entre el sujeto y sus capacidades, la cultura y conocimientos sobre ese tema y en general, y la realidad u objeto sea real o exterior o interior o conceptual o imaginario…

– ¡Cuánto mal y error innecesario, cuánto mal con consecuencias enormes ha causado en la historia de la humanidad los falsos testimonios y el perjurio!

¿Somos conscientes de lo que es el falso testimonio y el perjurio…?

– A no ser que sea absolutamente necesario, por imperativo legal, o por imperativo moral, no hables mal de nadie, de ese modo te evitarás muchos problemas, evitarás muchos males a ti mismo o a los demás.

Siempre se ha dicho que la lengua ha matado a más personas que la espada, al final, la espada se mueve con el brazo, y el brazo se mueve con la cabeza y el corazón, razón y voluntad y libertad y pasiones, y, todo se mueve y se remueve con la lengua-lenguaje.

Por lo cual, es necesario que las palabras y las intenciones de las palabras, sean lo más correctas y verdaderas y verídicas y bondadosas y útiles posibles.

– Todo ser humano tiene derecho a su reputación y a su honor. Ten cuidado lo que dices o lo que insinúas sobre otra/s persona/s. Incluso siendo verdadero, ten mucho cuidado y ten mucha prudencia. A cuántas personas se le han cerrado puertas, por achacarle un error o un característica que era falsa o errónea, o incluso siendo cierta o verdadera, quizás, no te compete a ti indicarla, a no ser que veas que es un enorme peligro no expresarla, por ejemplo, no avisar a una persona de un potencial mal de otra persona.

– El juicio temerario, la maledicencia, la calumnia son enormes males en todos los colectivos humanos. No puedes ser ingenuo y pensar que todo el mundo es bueno, o que todo el mundo es malo, tienes que ser realista, y saber que las personas buenas pueden tener aspectos de su personalidad que son malos, y las personas malas pueden tener algún aspecto bueno, o que una persona se comporta con unos de un modo y con otros de otro. No puedes caer en las redes negativas y malvadas de otras personas, ni dejar que otros caigan, si puedes avisarles, pero hay que tener mucho cuidado, de caer en los juicios temerarios, en las maledicencias, en las calumnias. Porque sean verdad o sean falsas, pueden causar muchos males, más sobretodo si no son verdad.

– Cuidar no caer en el halago o la adulación o complacencia del otro o de ti mismo, cuándo está haciendo o realizando un acto negativo o malo. No se puede decir, lo negro que es blanco, ni lo blanco que es negro.

Adular a otro, sabiendo que la adulación es falsa o errónea, es dejar al otro, en el engaño o en la mentira o en la falsedad y en el error. Puede que no puedas decir siempre la verdad, pero no estás obligado a decir la mentira o el error, salvo en casos extremos y excepcionales, para salvar la vida, o para evitar un mal mucho peor, o en una serie de circunstancias o casos, que ya habría que consultar con especialistas de la moral y expertos teólogos.

Buscar la verdad en todo, la verdad de la realidad, es la manera que nos vayamos liberando de multitud de males. Cuándo encontremos la verdad de la enfermedad del cáncer, millones de personas se salvarán, pues lo mismo, o en menor o mayor medida, sucede con todas las verdades, “la verdad os hará libres”, interpretado de forma inmanente, y no solo Trascendente.

https://plus.google.com/118354057109613604628   © jmm caminero (05 mayo-20 junio 2018 cr)

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