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Aforismos XVIII de Juan de Portoplano

Intentar encerrar en pequeñas frases aspectos de la realidad humana y social y cultural e ideológica. No para convencer a nadie de nada, ni siquiera al lector o lectora, sino para intentar que quizás reflexionemos un poco sobre otros aspectos de la realidad, que quizás, no lo hagamos. Es como degustar un día cerezas, y no siempre naranjas. Quizás, quizás acercarse un poco a la ingente riqueza cultural humana.

Por otro lado, cada persona, está en un momento psicológico social y cultural y afectivo diferente, acertar que la frase sea lo que esa persona necesita ese día, es muy difícil, no sé si imposible. Pero, al menos, quizás le pueda servir para acumular conocimiento, o al menos preguntas. Solo servimos los escritores, si intentamos no manipular a nadie, no convencer a nadie de nada, sino que cada uno vaya avanzando en su conocimiento de la realidad y de lo real, interior y exterior. Me gustaría que algunas de estas frases sirviesen de sosiego a alguien, que puede estar viviendo en una aldea muy pequeña, como a alguien que esté en una megalópolis, sea de hoy o sea de mañana, a alguien que esté en este planeta o alguien que ya viva en una plataforma en el sistema solar.

– A veces, me pregunto que puede aportar un artículo más al mundo, una frase más, una fotografía más, una pregunta más, un poema más, una pintura más…, a veces, me pregunto, sobre la esencia del acto de percibir y de pensar y de crear-cambiar-transformar.

– Intento aportar con palabras e ideas y preguntas y dibujos, algo de verdad y de bondad, paz y bien, no espero grandes recepciones a este trabajo, pero tampoco pensé, en mi juventud, cuándo uno se debatía entre escribir o no, cosa que ya había decidido, no esperaba que hubiese o habría tanto silencio a la escritura que haría. Puede que no haya que saltarse tantas reglas estéticas, o aparentar que se las salta, pero después apenas ninguna, no como yo, que apenas muestro que las voy a retorcer, y no hay ninguna que deje, en el fondo, igual.

– ¿Puede existir hoy un gran y librepensador o un gran libreescritor o un gran librepintor o artista? ¿Puede existir, pero si existe, la industria cultural no lo admitiría, porque hay que tener dividendos y plusvalías suficientes, y quizás, un gran pensador o escritor, a lo sumo editaría en editoriales, tan independientes, que están perdidas en la geografía del planeta? ¿Puede hoy, existir y brillar un gran escritor o pensador como los de la Ilustración, pongamos por caso…?

– ¿Demasiados hombres han matado a Dios en sus corazones, y ahora se encuentran huérfanos, perdidos dentro de si mismos y fuera de sí mismos? ¡Este es el gran y grave problema de nuestra época y de occidente, la fuente de toda la angustia que sufre…!

– Hemos sido escritores-pensadores-filósofos-pintores que creíamos, que nuestra obligación era intentar hacer o construir una obra, que perdurase, al menos intentarlo. Pero nos hemos encontrado con la realidad, que nuestros coetáneos no les ha interesado, ni mucho, ni poco, sino nada, por tanto, o no hemos tenido talento suficiente, no hemos tenido ingeniosidad, nos hemos adelantado demasiado a nuestra época, nos hemos retrasado, o vivimos o existimos en una época, de grandes oratorias, pero de poca esencialidad. Ahora nos encontramos con una producción cultural realizada, y no sabemos ya, si perdurará o no, si tiene algún valor o no lo tiene…

– Debo confesar con rubor y timidez y tristeza, intenté realizar o construir una obra cultural, que perdurase durante los siglos, intenté reunificar y unir artes y saberes, e intenté que todo tuviese un único título y fuese una unidad, como una gran catedral o palacio o rascacielos, solo una única obra, con muchas dimensiones, e intenté, que fuese una obra maestra, que quizás, quizás dentro de mil años, sirviese y alimentase a las generaciones futuras, que no sé como serán. Estos artículos también entran a formar parte de ese enorme caleidoscopio de géneros y saberes, todos formando una única obra y título, por un solo autor. Sí, debo confesarlo, quise hacer una obra maestra, para donarla a mis coetáneos y a futuras generaciones. Pero confieso también, que hasta ahora, y ya parece, demasiado tarde y tiempo, hasta ahora, todo o casi todo ha sido silencio. Es más, pienso y me temo que gran parte de la dimensión plástica esté perdida por mil cobertizos y depósitos. Si no destruida.

Debo ser coherente y verídico y verdadero, quise construir una obra maestra y genial, que perdurarse por los siglos. A ello, he dedicado una parte esencial de mi existencia. Y debo confesar, que he debido fracasar. Por tanto, este ha sido uno de mis muros que no he podido atravesar. No soy mejor que usted, sino que creía, ignorante de mí, posiblemente, ignorancia y petulancia, que debería construir algo que valiese, lo único que tendría valor de verdad, es sintetizar en una obra, algo de los cientos de aspectos de la realidad humana…

– Debo confesarlo, no engañarle a usted intenté construir una literatura-filosofía-pensamiento-arte plástico, que fuese inmortal, que no fuese perecedero. Por eso, por eso me salté multitud de normas para triunfar al principio y fracasar después, sino de intentar crear una arquitectura cultural, que perdurase durante generaciones. Ahora, ahora mirando hacia atrás, debo aceptar la verdad, ni he tenido aceptación para el presente, y no lo tendrá en el futuro, porque todo o gran parte de lo construido se perderá, o no se creerá, la enorme cantidad de temas y de escritura y de pinturas y de pensamientos… ¡¿Intenté una obra maestra, porque es lo mismo que si fuese cirujano hay que realizar una operación quirúrgica lo más perfecta posible…!?

http://twitter.com/jmmcaminero                    © jmm caminero (02 mayo-02 agosto 2018 cr).

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