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Creadores: Stefan Zweig

Stefan Zweig, 1881, Viena, + Petrópolis, Brasil, 1942. Encerrar en unas cientos de palabras, ahora diríamos en unos miles de caracteres a una persona, a un escritor, siempre me ha parecido un ejercicio imposible. Pero desde la mirada de un modesto escritor, a un gran escritor como Zweig, pues en ese choque de espejos, podemos intentar algunas notas, quizás, quizás no las más importantes y esenciales, pero si algunos flecos que pueden invitarnos a entrar en la biografía de un ser humano, de sus circunstancias e historia de su tiempo, en su labor y vocación, en este caso de la literatura.

Playa Altair

                        – Un tema subyacente que hay que hacerse, es que podríamos indicar que desde 1850 hasta 1950 es el siglo de las vanguardias, en todas las artes, saberes, también en la literatura, Zweig, estaría en esa óptica, siendo un centroeuropeo, del imperio austrohúngaro, ¿la cuestión ahora sería  han muerto las vanguardias, pongamos por caso literarias? No somos capaces de ir más allá del testigo que nos han aportado generaciones anteriores. El público lector ya no sigue ese camino, no es capaz, y por tanto, las editoriales y promotores no se atreven ir más lejos. Están las vanguardias encerradas, en escritores desconocidos o semidesconocidos en Internet. Reivindico a Zweig como autor de vanguardia. Instalado en esa corriente y corrientes, diferentes, que fueron realidad en el vientre de su época.

                        – Dicen que todo autor, tiene que ser atravesada sus carnes, directa o indirectamente, por una guerra o por el temor a una guerra, en el caso de nuestro polígrafo, por dos guerras, las guerras mundiales. Pasan los siglos, pasan los milenios, si miramos desde la Antigüedad y los antiguos imperios, casi todos los escritores-pensadores-profetas-religiosos-teólogos que a lo largo de la historia han existido, y nos han dejado algún testimonio, han intentado evitar el flagelo de la guerra, uno de los cuatro jinetes del Apocalipsis, pero no somos capaces la humanidad, de hacer disminuir las guerras, de hacerlas desaparecer. A Zweig la guerra le atravesó el alma, que uno de los combatientes, el del eje pudiese ganar la guerra, le rompió el corazón.

                        Siempre me digo, que quizás tanta masa ingente de intelectualidad, desde todos los saberes y campos, que no han sido capaces de resolver el problema de la guerra, se debe esencialmente, a que no conocemos suficiente, primero la naturaleza humana, segundo, no conocemos el fenómeno complejo de la guerra, y por tanto, no podemos dar soluciones reales, sino más bien, dar máximas morales de alto nivel, pero que no llegan a las elites que organizan y gestionan el mundo. Para combatir una enfermedad, sea el Sida, o sea la viruela, hay que conocer la enfermedad, en multitud de facetas. Eso creo que falta a los intelectuales del mundo, siglo tras siglo. Me temo que hoy también, me temo que mañana también.

                        – Parece ser que Zweig pensaba que la vida era dejar una “pequeña huella en el árbol de la humanidad”. Creo que todo ser humano deja una huella, lo quiera o no, grande o pequeña, de forma voluntaria o involuntaria, porque de los millones de actos que realizamos a lo largo de una vida, de los millones de frases, de los millones de gestos, de los millones de emociones que tenemos, no solo nos influimos a nosotros mismos, no solo a los cercanos, sino también a los demás, incluso a los que vienen después. Este es nuestro gran debate-tetralema moral, que influimos en algo, aunque sea poco, a todos los presentes, y a los que todavía no han nacido. Aunque nosotros no lo sepamos. Un escritor como Zweig aún más, aún más, ahora, en estos últimos meses que se realizó una película sobre su persona y su obra.

                        – Toda persona, todo escritor se enfrenta, quiera o no, al misterio y enigma de encontrar la realidad, de encontrar la verdad, y que ésta vaya acompañada de verdad y justicia y equidad y bondad y bien y utilidad y racionalidad. Zweig, a mi modo de ver, tuvo diríamos esta pasión constante de encontrar la realidad-verdad utilizando su microscopio-telescopio-metodología, es decir, las letras-literatura-arte literario.

                        ¿Cuánta realidad captó, cuánto verdad fue capaz de plasmar en frases-ideas-conceptos-percepciones descriptivas…? ¿Esto es una pregunta que tenemos que seguirnos haciéndonos nosotros? ¡Y que usted, si desea, puede bucear en sus libros, en sus frases-palabras-enunciados-descripciones-juicios!

                        – Como intelectual, cometió un grave error, de concepción y de percepción, creyendo que el nacionalsocialismo se extendería por todo el planeta. Quizás, en eso no confió suficiente en el ser humano, quizás fue acompañado de una grave depresión, que no le permitió pensar y conceptualizar y armonizar de forma correcta los datos de la realidad, quizás, en el fondo no conoció o entendió el enorme poder de la democracia, que parece una figura-estructura-forma débil, y tampoco el de Estados Unidos, como potencia demográfica y económica. Quizás pensó que dos extremos sociopolíticos, el sovietismo y el nazismo se adueñarían del mundo, quizás no soportó el exilio permanente de ir de un país a otro, quizás…

                        Quizás, este error de fondo, error conceptual y error perceptivo y error emocional, fue trágico para él, porque tomó una solución y resolución muy grave, una respuesta definitiva inmanente. Una solución que ha dejado a generaciones de futuros escritores entristecidos y apenados. Se perdió un escritor, que podría haber vivido dos décadas más, dos docenas de años después del término de la mayor guerra acaecida en la historia del mundo, y por tanto, haber seguido dándonos luces y aires, a los que vinimos después de él. Se perdió un posible Premio Nobel, se perdió…

                        Podría continuar construyendo diez artículos más, por no decir, cien más sobre Zweig, pero creo, que con estas letras, es suficiente, para no cansar a ningún lector, y de paso, ofrecer mi pequeño sombrero homenaje a esta persona, a este escritor-polígrafo-pensador, a este ser humano, como todos, con sus luces y sus sombras, con sus aciertos y sus errores.

                        http://personal.cim.es/filosofía           © jmm caminero (31 enero-23 febrero 2018 cr).

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